Findings. 7-29-14

Things that are meant to be, go smoothly...
It may take lots of years for this to happen, but when they happen, it will be the easiest, happiest moment.
That one when you lay on the hammock after a nice swim in a shinny day.


Este es tiempo virtuoso y hay que fundirse en el

El pasado agosto pasé una semana en Cuba por primera vez.
Su calor aún me acompaña. Derramé unas cuantas lágrimas en el aeropuerto antes de traspasar la puerta que me separaría del sueño extraño, de aquel arroyo espabilado con el que me encontré. Mentiras, miseria, olvido, risa, hospitalidad, y arroz con camarones.

Eran lágrimas de cansancio, de excitación, de cosas que no tengo el tiempo de explicar. Habíamos exprimido la última noche en el Malecón con mi amiguísima Helena y unos músicos cubanos, ya nuestros amigos, y algunos otros europeos extasiados por La Habana. Recuerdo la última botella de ron, que pagamos más cara, porque compramos a altas horas de la madrugada. "El cubano inventa", me dijo Christian, el primer chico con el que hablé, que vendía wifi en la plaza de alrededor del Estadio Latinoamericano. El cubano inventa, decide precios, y renta sus casas. Igual que tú. El cubano ya no trabaja para el estado. El cubano trabaja para él. Los turistas somos el negocio por excelencia, y no es para menos. Con Helena tuvimos suerte, ya que conocimos la inteligente humildad de unos cuantos buenos cubanos. Nos apartamos de los especuladores, y quisimos mucho. Mucho nos maravillamos.

Asere, qué volá! 

El bochorno de la ciudad en agosto te obliga a pasar dos o tres veces por debajo del chorro de la ducha. Quería ir a la playa. Mi vecino y artesano el señor José Luis (a quien conocí en una tienda del barrio y con el que me fui a su casa a ver las joyas que creaba) me llevó a conocer a más compañeros suyos que venden en el Patio de los artesanos, allí en la calle Obispo, en la Habana vieja. Todos forman parte de la ACAA, la Asociación Cubana de Artesanos Artistas. Cada artesano tiene unos días para exponer. Yo seguía queriendo ir a la playa, así que cuando me enteré que Yixy, hija de Mario, otro artesano, se iba a la playa cuando desmontara la parada aquella tarde, no me lo pensé ni un segundo.

-Cuídamela como si fuera tu hija. Le dijo José Luis a Mario cuando lo llamó para decirle que me iba con Yixy, mi primera súbita amiga cubana.

Así fue como conocí el primer pueblito de playa cubano. Guanabo. La playa no era paradisíaca, pero era playa! Yixy y yo nos fuímos a bañar y vimos como el sol se escondía, junto con otros jóvenes y el primer jinetero que detecté. Hombre joven con señora mayor, extranjera.
La familia de Yixy (su madre Dunia, su padre Mario, su novio y su suegra) me acogieron como a una mas. Rentaban la construcción que había en el patio de una casa. Supongo que antes había sido un garage, ahora era una habitación doble con un baño. Fuera había otra construcción con una cocina. Era un patio agradable. Dormimos cinco en la habitación. Yo y Yixy en unos colchones en el suelo, igual que la suegra, y Dunia y su marido en la cama. Por la mañana volvimos todos a la playa, junto con su perro. Por la tarde regresé a La Habana.

No me preguntes como pero me perdí. Una vez en la Habana vieja, el almendrón (los taxis que te llevan de un lado a otro) que agarré me dejó quien sabe dónde. Me desesperé. Tenía sed. Estaba cansada. Caminé como una loca. No sé porque no se paraba ningún otro almendrón. Me salieron un par de llagas en mis pies ennegrecidos. Gente que me encontraba me decía que estuviera tranquila que esto es Cuba, muchacha.

En las calles no había casi nadie y poca iluminación. No obstante, me sentía segura. Sería el calor.
Un par de señores estaban charlando. Uno detrás del mostrador y el otro delante. El sitio, cerrado, se llamaba Mercomar, le rogué al del mostrador un vaso de agua, que fueron dos, mientras les pedía indicaciones para llegar a casa. Me hicieron un mapa en una de las hojas que llevaba, y el del mostrador, Alberto, me regaló estos versos que empezó a leer de un libro.

No es grande el que se deja arrebatar por la vida sino el que la doma. No el que va palpitante y rugiente por donde sus pasiones o las ajenas, lo empujan, sino el que clava los pies en medio de la vida y enfrenta los demás y sí propio, y ve como por sobre docel sus pasiones domadas! 

                                                          (José Martí, Obras Completas, Tomo 2 pg. 403 Párrafo 5 Línia 4)

No fue el único cubano que me obsequió palabras. En una de las salidas exploratorias por la Habana Vieja, en la calle Muralla, decidí subir unas empinadas y degradadas escaleras de una de las tantas puertas que están abiertas en edificios que un día fueron maravillosos. Llegué a un tejado que daba a diferentes entradas de viviendas destartaladas. Dije hola y la simpatiquísima Niurka me correspondió y me invitó a su hogar. Rápidamente la vecina Zuzel apareció, y también conocí a la hija de Niurka, Oslaidy, y al padre de esta, Rafael. En una cama estaba estirado Enrique. Era un hombre muy muy viejo y flaco, con la piel blanca, seca, áspera. Solo quería sus cigarrillos y no hacía ningún caso a Niurka cuando esta quería lavarlo o cambiarle el pañal. El olor a orín emanaba del barreño del lado de la cama. Era un hombre niño que no hablaba y quería hacerse valer. Me enternecen los niños y me enternecen los viejos, Enrique me robó un pedacito de corazón. Supongo que yo también le caí bien porque me escribió, de su puño y letra, este poema.

Que será cuando te marches de mi lado y en silencio 
que será cuando te marches de mi lado y en silencio me despida de tu boca
que será cuando yo evoque este pasado
y no sienta el frenesí de tu ansia loca
será que aunque te marches no se olvida
o será que te he perdido para siempre

Enrique solo se levantaba de la cama con su pijama de rayas para sentarse en la mesa y comer la sopa que Niurka le preparaba. Enrique solo quería fumar y acabar. 

Una noche cenamos en un bar restaurante llamado El Dandy. El típico local que puedes encontrar en el barrio del Born de mi querida Barcelona. Según nos dijo el chico sentado fuera en un taburete, controlando el tema, el sitio pertenecía a un europeo y a su pareja cubana. Yanny y Viktor. 

Lo del comunismo hace mucho tiempo que se acabó en Cuba, y esto solo ha echo que empezar. 

En el aeropuerto, esperando para volver a Nueva York, conocí la periodista americana Conner Gorry, hace años que vive en Cuba y es la propietaria de la librería café Cuba Libro. 

Tengo ganas de volver a la isla por muchas razones. Quiero más salidas del sol en el Malecón, quiero explorarla por todos lados, disfrutar más playas, sobretodo, volver a sentir el son de sus gentes.

Me gustaría volver a la Cuba que descubrí. Donde desconecté de la locura consumista y unificadora que arrastra el planeta. En Cuba la gente habla sin pantallas, no hay publicidad. Como decía mi amigo Moisés, uno de los músicos, es difícil explicar lo que Fidel Castro significó...

Durante años él fue quien a su forma estableció este sistema. Tuvo cosas malas pero muchas buenas que no se pueden ocultar ni olvidar. Yo nunca hubiera podido tocar la flauta en otro sistema, ni tener las escuelas que tuve. He estudiado en el mejor conservatorio de música de Cuba y gran parte de América y no he pagado ni un centavo

Como siempre el equilibrio es la solución. Y como siempre este es delicado, Cuba, de momento, no tiene ni una cosa ni la otra.

Te deseo prosperidad sin asfixia, Cuba, querida, amante que te abriste sin reservas.

Hasta pronto.




Te tengo dentro como a un lunar

Fumar te desprende la imagen. Tengo que tenerte. Saber que te tengo como uno tiene un caramelo de anís. No tenerte para que no descubras la historia. Quererte, perderte, tocar el piano. Salí temprano y el espasmo de vida me penetró.
Sal. Sueño. Los coches corren como los pensamientos.
En rojo
y en verde. Esponjoso. Como el ruido de las ruedas encima del pavimento mojado. Desliza. Lluvia. Luces. Y amor que no sé como corres

Stand molt by


Un dia vaig escriure un poema anomenat el deseo es salado. Avui llegia la ressenya del New Yorker d'aquesta nova pel.lícula anomenada Carol, està basada en la novel.la The price of salt que Patricia Highsmith va publicar el 1952 sota el pseudònim Claire Morgan. 

El desig. Aquest desconegut impuls que de vegades deixa de bategar i d'altres ho fa amb tanta ràbia que esclata. Perdre'l per retrobar-lo esparracat, apedaçar-lo amb retalls de roba flonjes i amables.

Substituir l'escriure pel pensament de fer-ho. El torni vosté demà. L'anar imaginant què escriuria abans i com ho relligaríem tot. Un títol. Em desanima però m'hi acomodo perque ara no és fàcil viure tranquil.

M'hi poso. 





Scared as fuck

Avui ha estat el primer dia d'orientació pels estudiants internacionals del màster de periodisme. M'he sentit rara entre la seva novetat.
Ells amb jetlag i jo amb l'uniforme del restaurant per rentar.
L'ansietat s'ha apoderat del meu estómac de tornada a casa l'amic Marc, qui m'acull.
De què em serveix estudiar un màster de periodisme ara?
La pregunta és estúpida.
Doncs de molt.
O de molt poc.

La noció de responsabilitat fa que em cagui a les calcetes. Que vegi negres tots els futurs possibles.
Se m'ha arrapat a peus i ulls la certesa que a la gent tant se li en fot qualsevol decisió que prengui i que, sobretot, aquesta només m'afectarà a mi.

Mai havia caminat tant sola, i de postres, les llengues s'han multiplicat; les experiències triplicat.

La vida és salvatge quan t'hi pares. No hi ha prou temps.

L'angoixa continua, però el cel d'avui i el seu xirimiri han deixat respirar la ciutat i de retruc han parat la diabòlica suor.

Tinc ganes de deixar-ho tot -abans de començar- i escapar-me a viure a Dominicana (o a la illa de Montserrat, pel que fa al cas). Demà visitarem the Financial desk del New York Times. Avui tinc por a la incerta escena vital.

Just take a deep breath and soak it up. You will need a more reliable feeling than fear to give up. Diu una de les dues Laures batallant per aquí dalt. I si la pressió m'ofega?, pensa l'altra. Tinc una lleugeríssima intuició de quina guanyarà, però no ho cridaré que no voldria quedar-me afònica.

Els dos últims mesos han estat farcits d'autoflagelació mental i drogues. Realitat augmentada. Fugida a corre-cuita. Sentir-me petita. Però el nostre joc sempre ens atrapa i si no creixem no podem passar de pantalla.

Destriar el gra de la palla significa fer-se gran, i de fet, no ens hi hauríem de capficar tant perque morirem amb pallussos a les mans.
__

Hoy ha sido el primer dia de orientación para los estudiantes internacionales del máster de periodismo. Me he sentido rara entre su novedad.
Ellos con jetlag y yo con el uniforme del restaurante para lavar.
La ansiedad se ha apoderado de mi estómago de vuelta a casa de mi amigo Marc, quien me acoge.
¿De qué me sirve estudiar un máster de periodismo ahora?
La pregunta es estúpida.
Pues de mucho.
O de muy poco.

La noción de responsabilidad hace que me cague en las bragas. Que vea negros todos los futuros posibles. Se me ha arrapado a pies y ojos la certeza que a la gente tanto le da cualquier decisión que tome y que, sobretodo, esta sólo me afectara a mi.

Nunca habia caminado tan sola, y encima, las lenguas se han multiplicado; las experiencias triplicado.

La vida es salvaje cuando nos paramos en ella. No hay tiempo suficiente.

La ansiedad continua, pero el cielo de hoy y su xirimiri han dejado respirar la ciudad y de rebote han parado el diabólico sudor.

Tengo ganas de dejarlo todo -antes de empezar- y escaparme a vivir a Dominicana (o a la isla de Montserrat, tanto da). Mañana visitaremos The Financial Desk del New York Times. Hoy tengo miedo a la desconocida escena vital.

Just take a deep breath and soak it up. You will need a more reliable feeling than fear to give up. Dice una de las dos Lauras batallando por aqui arriba. Y si la presión me ahoga?, piensa la otra. Tengo una ligerísima intuición de cual va a ganar, pero no lo gritaré que no quisiera quedarme afónica.

Los dos últimos meses han estado repletos de autoflagelación mental y drogas. Realidad aumentada. Huída rápida. Sentirme pequeña. Pero nuestro juego siempre nos atrapa y si no crecemos no podemos pasar esta pantalla.

Separar el grano de la paja significa hacerse mayor, y de hecho, no nos tendríamos que obsesionar tanto en esto porque moriremos con rastrojos en las manos.


Galeano

My friend Camilo me avisa desde su escritorio and he gives me a book with this delicate combination of words...

"December 18

The First Exiles

Today, International Migrants Day, is not a bad moment to recall that the first ones in human history obliged to emigrate were Adam and Eve.
According to the official version, Eve tempted Adam: she offered him the forbidden fruit and it was her fault that both of them were banished from Paradise.
But is that how it happened? Or did Adam do what he did of his own accord?
Maybe Eve offered him nothing and asked nothing of him.
Maybe Adam chose to bite the forbidden fruit when he learned that Eve had already lost the privilege of immortality and Adam opted to share her damnation.
So he became mortal. But not alone."

Children of the Days, a calendar of human history.

Cami, guapo. 

In the city

If you ask me why I love New York City I will tell you it is because last night I met a british woman professor of Spanish who made me reflect upon the internal immigration within countries, a latino poet and alpinist that said something about a painting that couldn't be found in the museum it was supposed to be, an engineer that, while waiting in line at a cash register, gracefully talk to me about his country's situation, and the nice HR Director of one of my favorite radio shows sipping a glass of wine in the charming jazz session at Cafe Vivaldi...

We are always running
but we don't stop soaking and soaking and soaking information and faces and moments.

Today I told my friend Berta,
Berta, "faré un pet" ! (I'm going to explode)
And she intelligently said to me, NO. SPONGES DON'T EXPLODE.

Thanks guys

No és ansietat és enamorament. merde. L'amor de l'animal sexual

Lo maravilloso es la felicidad experimentada cuando a su lado. Una placidez, una alegría, gozo y ilusión de paz obtenida. El júbilo.
Con el punto justo de excitación para mantenernos despiertos atentos hasta el siguiente encuentro.
Ayer por la noche la perfección del no cambiar nada. Los tomates variedad fresa, aliñados con zumo de limón, aceite dorado, pimienta y una pizca de sal, los quesos, -sin olvidar las chicharritas de plátano!- y unos hongos con salsa reposada. Cuatro cosas sobre la frialdad metálica de la cocina, y Antonio detrás, limpiando platos, ollas y fogones. Ya tocadas la una de la madrugada, aún se quedará hasta más tarde.
Y nosotros, hablamos y hablamos, de vez en cuando un abrazo impulsivo, un apretón con fricción y nuestros olores que ya son uno. El perfume protector del objeto deseado. Me pierdo en su pelo, para reencontrarlo a él en mi cuello. 
Y nos miramos y reímos y volvemos a jugar, y bebemos whisky y vencemos el cansancio con las ganas de mostrar la mejor versión de nosotros mismos. 

Nada es gratuito; solo espero que la factura no suba demasiado. De totas formas, para volverlo a abrazar, mimar, besar y observar, daría todo el oro que pudiera recolectar. 
No bebería aceite de oliva nunca más. No me bañaría en el mar. 
Y la pregunta que siempre salta como un insecto distraído: ¿Y él? ¿Sentirá lo mismo?
Él solo ríe de la manera que me hace perder los pocos papeles que aún guardo, pero si, también, cuando lo acaricio, aparece la gallina, en forma de menudas circunferencias en estos brazos morenos y suaves.

Y solo me puedo aferrar a la ilusión y esperanza, que cuando estas pasiones me continúan llegando yo las vivo así como Diós manda, como si nunca hubiera sufrido por amor.

¿Y pues? Que estamos en el baile y toca bailar.

¿Cuando nos vamos a vivir a la montaña? Dije. 

(La ansiedad es la pesadilla del pensador, mientras que el enamoramiento lo es de los que se saben abandonados.- O asi lo veo yo este jueves que vuela, que ayer lunes me soplaba los pies).

__
La perfecció de no canviar res.
Els tomàquets amanits amb suc de llimona, l'oli daurat, el pebre i un polsim de sal, els formatges i uns bolets amb salsa reposada.
Quatre coses sobre la fredor metàl•lica de la cuina.
L'Antonio per darrera netejant plats, olles i fogons tocada la una de la matinada. Encara s'hi quedarà fins més tard.

De tant en tant una abraçada impulsiva, una fricció i aquell perfum protector de l’objecte del desig. Les nostres olors que ja en són una.
Ens mirem i riem, i tornem a jugar, i bevem i vencem el cansament amb ganes de mostrar la millor versió de nosaltres mateixos.

Res és gratuït; només espero que la factura no pugi gaire. De tota manera... no beuria mai més oli d'oliva. No em banyaria al mar. Per tornar-lo a besar.

I la pregunta salta com un insecte distret: Sent el mateix?
Ell només riu de la manera que em fa perdre els pocs papers que encara guardo.
Però quan l'acaricio, apareix la gallina, en forma de menudes circumferències en aquests braços morens i suaus.

M’aferro a l’esperança, que quan aquestes passions m’arriben jo les visc així, com Déu mana, com si mai hagués patit per amor.

I do? Que som al ball i hem de ballar.

¿Cuando nos vamos a vivir a la montaña? Dije.


11 +

He arribat i m'he escalfat la carn amb arròs que hi havia al taulell de la cuina. He fet bullir uns tortellinis de carn congelats.
I ara aquí recordo com em va fer arribar a l'orgasme. Acariciant tot el meu cos, arribant a la vagina, fregant suaument, ara jugant amb el meu pèl púbic. Ara tornant a acariciar el meu cos, i començo a plorar recordant-ho.
És el meu mono addictiu. 

I ara aquest plor desesperat i tant frustrat.
Ara em mossega el coll, de manera imperceptible, amb uns llavis tendres. Els llavis més tendres que mai jo he besat.
I ara torna a baixar, i els seus dits teixeixen el miracle del meu orgasme.
Un orgasme silenciós en la fosca.
I em contrec. I em giro cap a l'esquerra, en posició fetal.
I ara li demano que em folli.
I ell es fa pregar.
I al final, arriba aquella primera embestida. Aquella seva primera embestida que a mi em fa caure en una espècie de limbo, on no existeix res més.
I quelcom emmana de la connexió. És una descarrega elèctrica. Nervis. Tens. 
I no puc continuar, perque ja he perdut el talent per l'escriptura.
I anem a la cuina. I em penetra, estem de peu. Els dos. Ara flexionem les cames, i cada cop puja més. I jo em moro. Em moro molt cada vegada que sóc amb ell.
I no vull marxar mai. I mai en tinc prou.
I ell és tant hermètic i misteriós, només em dóna el que vol, quan vol, quan els astres s'alineen perque ens tornem a trobar i tornem a viure una cosa que va massa ràpid.
I jo provo de romantitzar-ho i faig sonar en Nat King Cole.
I a ell li agrada.
I li robo més petons. I quan ell vol me'ls torna. I els llavis juguen. I la llengua em llepa.
I ja no recordava que el seu membre és massa gran perque li pugui fer una mamada com déu mana. Li puc fer. És només que no em vé de gust haver d'estar pendent de no ennuagar-me. Ell tampoc la demana.
I em fa seure a la taula de la cuina. I em torna a penetrar, i diu que ja arriba, i jo li dic que vull que es corri a la meva boca. I em diu que és ja.
I baixo i arriba i torno a morir. Vull repetir.
I torna el nostre pa de cada dia. I li dic que sé que n'estic d'ell pel fet que no podria soportar si sabés que això li fa a d'altres dones. Que podria matar i tot.
I llavors ell diu que ja hi som pel tros una altra vegada. I que sempre acabem parlant del mateix. I jo li dic que només necessito que sigui clar. Que em digui si algun dia tindrem algun futur. I no respon mai. Que em digui a qui estira. I diu que no respecto la seva intimitat. O no sé molt bé com ho va fer anar. I que I go back home to another man.
No vull continuar escrivint merda. Feia dies que no escrivia perque ja no escric bé. Perque fa molt que no escric. I escriure no és com anar en bicicleta. L'activitat fisica és diferent que la mental. Per molt que diguin.

El vull. El vull. El vull. No sé res més. No vull preguntar-me si és només una droga o és alguna cosa que em fa el bé. No ho vull saber.

La història va de la següent manera

Jo estava llegint La possibilité d'une île, de'n Houllebecq, traduït a l'anglès; sí, diga'm el que vulguis, però és el que va arribar a les meves mans.
No hi havia la versió original a prop i jo tenia moltes ganes de llegir-lo.

N'havia llegit un bon tou, i aquesta nit, després d'un impressionant sopar amb el meu amic Daniel Miller, un reputat DJ britànic i propietari del segell discogràfic MUTE, he decidit regalar-li.

No em facis dir per què, tot el personatge de'n DANIEL (ostres, mira quina casualitat. Nota al cantó. Les casualitats no existeixen), m'ha recordat a ell, i a això nostre.

I doncs, aquest mateix vespre, abans de trobar-me amb ell, he comprat per uns 13 dòllars, a la biblioteca/botiga de merchandising de la NYU, el llibre de A room for one's own, de la Virginia Wolf.

I així el cercle es tanca. Després d'un sopar me-ra-ve-llós, amb vi català, babaganoush, peix indescriptiblement ben cuinat per uns latinos, i couscous de pollastre al qual he estat convidada, ell ha marxat amb un petó que reafirma la seva elegància i el meu respecte cap a la seva persona, jo he marxat amb Wolf a la línia L, tot regalant-li Houllebecq a mon ami, sense haver-lo acabat. Amb dedicatòria. I tot el gest l'ha fet molt feliç.
For the record, fieu-vos de les persones que s'alegren genuïnament de rebre un llibre com a regal. Que ho valoren, més enllà.

I que visqui la llibertat!

i la panxa plena.

I totes les altres coses que han de viure.

Història de la meva mort, al cinema de la segona avinguda

L’última pel.lícula de Serra es passà a l’Anthology Film Archives el proppassat novembre.




Crec recordar que a l’Albert Serra tant li fa el que pensi l’audiència de les seves obres, potser per això he trigat tant a escriure aquestes línies. Bé, la mandra i d’altres coses a fer també hi han jugat el seu paper.

Vaig anar a veure la pel.lícula el diumenge 30 de novembre a les 3 de la tarda. En sortint de la sala vaig interrogar alguns dels assistents i això és el que pensaven aquests americans, aquell dia.

En Joe va dir: "I liked it a lot. I thought it was really good. I thought it was visually really stunning, I like the performances a lot, and I thought that play off between Dracula and Casanova was a really interesting idea".

En Meric em digué: “I liked it. I thought it was really nice. It was an interesting movie, still trying to absorbe it. I thought it sort of took the minimalist approach but broaden it out, quite nicely. I thought the first half was actually more interesting than the second half. I came to it because I was interested in the second half a little more but I was more interested in the first half. I liked the literary element of it, quite a bit, as well. Well just the idea of Casanova meets Dracula, I was interested, but I actually thought the Casanova stuff was a little more interesting and Dracula was a little, he had sort of lease to do with it, and sort of the portray of the society at the beginning, I kind of like that, that kind of flat tableau light movement the way the film moves and I thought the script was really nice".

"I guess I thought it was like watching a series of paintings." deia la Betsy Bold. "I agree. I thought about Caravaggio. To me the most interesting thing about the movie was the visuals." What about the story? "I thought it needed serious editing but visually I thought it was very attractive and moody", afegia la Terry, amiga de la Betsy.


Al Paul Tan li semblà interessant. "I think there was a lot of symbolism in it. It remind me of Jodorowsky the film, it was a little bit dragging, it was good though, can of portrays how the two characters, how they exist, and like the Catalan society in that year, how it will look like". Aquesta última apreciacioó em va fer molta gràcia.

I a continuació, la transcripció de la meva opinió, la qual vaig gravar tot caminant per la mateixa segona avinguda.

“M’ha fet molt il.lusio veure la pel·lícula, i tot i que la persona que anava al meu costat no parava de badallar, “I was very into the movie” perque és la primera peli del Serra que veig així de principi a fi i en una sala de cine i a Nova York. No he badallat en cap moment, nomès he perdut l’atenció en un moment. Quan era? Que estava mirant al telèfon [l’acompanyant no ho recorda] crec que sortien les dones parlant de no sé què. La senyora de davant s’ha aixecat, i se n’ha anat, una senyora que anava vestida de negre, amb el cabell curt; i un senyor també s’ha aixecat, i m’ha agradat molt [la pel.lícula], i realment és com si estiguessis veient unes pintures, i m’ha fet molta “risa” com parlaven els personatges, perque parlen el català que a mi més m’agrada. I seguim fent pelis. Que està molt bé."

Afegint, al cap d’uns vint minuts:



“Devorant uns yakisobes que baixàven els àngels amb samarreta, he pensat que m’ha agradat el moment que maten la vaca”.

Referent a l’Albert Serra en sí, tinc una amiga que l’altra dia em va fer riure de valent amb aquest missatge:

“Albert Serra. Ai mira Laura, jo crec que amb els anys, perquè jo, quan era més joveneta no fa tant, eh, vull dir, fa quatre o cinc anys, sí em feia més gràcia la gent d’aquest tipus, saps? L’ego, l’ego. Saps? Sobretot l’ego. Perque aquest home és, o sigui, no sé com no li explota a la cara el seu ego, haha, m’entens?; però després és veritat que amb els anys m’ha anat cansant la història, però vaja, això és una cosa que l’has de veure tu, ara et fa gràcia i està molt bé que et faci gràcia, perquè de fet, a mi aquesta gent també em fa molta gràcia, ric, però ric una estona, m’entens? Després, no trobaria res en comú amb ells, saps? Compartint la vida. No sé, com a amic, com a parella, com el que sigui. Bé, i ja veuràs, això amb el temps o amb els anys ho veuràs, o no, o no, mai se sap, mai se sap.”

Crec que l’únic que continuaré veient d’aquí uns anys és la sort que tenim que Déu nostru sinyó ens hagi portat un Albert Serra banyolí. Aneu a veure la Història de la meva mort.

Tennessee Williams, crack

"I don't have any money," he told her. "But I thought you might have something to eat you could give me."
...
The woman came back to the platform.
"I give you an apple," she said.
"Oh, thanks."
...
The woman seated herself on the top step of the trailer.
"Sit down," she said hoarsely.
"Thanks."
He seated himself on the bottom step, at the same time raising the apple to his mouth. The hard red skin popped open, the sweet juice squirted out and his teeth sank into the firm white meat of the apple. It is like the act of love, he thought, as he ground the skin and pulp between his jaw teeth. His tongue rolled around the front of his mouth and savored the sweet-tasting juice. He licked the outside of his lips and felt them curving into a sensuous smile. The pulp dissolved in his mouth. He tried not swallowing it. Make it last longer, he thought. But it melted like snow between his grinding teeth. It all turned to liquid and flowed on down his throat. He couldn't stop it. It is like the act of love, he thought again. You try to make it last longer. Draw out the sweet final moment. But it can't be held at that point. It has to go over and down, it has to be finished. And then you feel cheated somehow.
"That was good," he said to the woman. "I never tasted an apple as good as that!"
"Maybe it tasted good because you was hungry", she said.
"Yes. Maybe".
...
He looked at her again. He had to say something to keep his lips from spreding into a senseless grin.
"What time is it?"
The woman grunted vaguely.
He hitched at the belt of his trousers.
"Your man gone into town, has he?"
"Yeah. Him and my boy have gone into town to get drunk."
She laughed shortly.
...
"What are you going to do?" he asked her again.
"Me? I'm going to make supper."
"What have you got for supper?"
"Meat."
"A big piece?"
"Yes. A pretty big piece."
"Enough for two people?"
"Naw, I don't know," she said. "I ought to save some for my boy."
"He'll probably get some in town."
"Naw, I don't know."
He smiled and narrowed his eyes but she looked away. She fixed her eyes on the round orange ball of the sun. It was now sending up wide beams of pale orange light between the feathery masses of pale grey cloud. Very pretty. It made him think of a dress his sister had worn one Easter Sunday. Streets paved with gold. Oh, yes. The black rails. Fire escape? No. Tracks of the viaduct. And the train screaming by. His mother. How clear her voice!-Irma, don't stand by the window like that. The soot flying in. Confirmation. The five colored eggs in one corner. Pale blue and pink and yellow and green. Hardboiled eggs. He wondered if he had eaten them afterwards. Eggs were good hardboiled. The white coming loose from the yellow center. The yellow a round ball, rich and grainy, forming a paste in the mouth and sticking to the teeth so that the taste remained for a long time afterwards. Mmmm. He'd like to be eating some hardboiled eggs right now.
"I'm still kind of hungry," he told her.
She suddenly stirred. Lifted her hand from her lap and placed it on the back of his head. Ran the fingers down his neck and under the collar of his shirt.
Inwardly he recoiled from the touch but he kept his eyes on her face.
"You got nice skin like a girl's."
"Thanks."
"How old are you, huh?"
"Nineteen."
"Umph!"
She grunted as if she had just been stuck with a pin. Got up from the steps and gave him a slight, playful kick with the toe of her dusty slipper.
"Go on," she said. "You're too young!"
"How do you mean, too young?"
"Nineteen is just how old my own boy is! You better go ´way!"
He looked up at her and saw it was no use to argue. Big, heavy and dark she stood in the door of the trailer, her face set in a slight frown looking out at the sun. An old dago slut she was. Such women make little rules for themselves, more sacred than Holy Law. If he had said twenty-one or even said twenty, it might have been okay with her, but not nineteen because that was the age of her boy...
Oh, well.
...
His eyes went down once more to the trailer's peaked roof. He saw a thin curl of smoke rising up from the tin stovepipe and heard the rattle of pans. The old woman was in there like a catfish caught in a bottle. She was making herself some supper. She would eat it alone. Fat elbows planted on either side of the tin plate and her shoulders crouched way over. Wheezing a little. Washing it down with scalding black coffee. The rich, oily meat. A big piece. The old bitch. Oh, well. She would die some day. Some ugly disease like cancer. It might be already started inside her dark flesh. Just as well. A stingy old bitch like that...
He went on down the road. The air was fresh. A wind was coming up. He saw ahead of him, dimly, white frame buildings spotted with faint yellow light.
He could still taste the apple that he had eaten. The inside of his mouth was fresh and sweet with that taste. Maybe it was better that way, just having that taste in his mouth, the clean white teaste of the apple.

"Gift of an Apple", circa 1936.

Ladies and gentleman, a drama queen.

No em puc treure del cap el sexe d'ahir amb en D.
I ho escric amb patiment al rostre. Amb una ganyota dolorosa.
Jo encara em pregunto, perquè, visc el plaer tant pròxim al sofriment de la pèrdua.
És extenuant.
No poder controlar l'impuls d'anar a parar allà mateix; al beure, al fumar, al posar-li el dit al cul, al marxar.
Al sentir.
Aigua i fluïds.
Tot el dia. D. mirant-me als ulls mentre em menja el cony. Chaloupe.
D. mirant-me als ulls mentre em corro desesperadament. Cases victorianes. Tot el dia. D. penetrant-me, abraçant-me única i passionnant vegada. Transcripció de l'entrevista.
Cultura. Sexe.
Encostipat. Mocs densos i verds.
Marxant de la casa refusant el petó de bona nit.
Dolguda, trencada.
Morta dormint.

I can't get out of my head yesterday's sex with D.
And I write it with suffering in my face. With a painful grimace.
I still ask myself, why, I live pleasure as close as to the affliction of the loss.
It is exhausting.
Not to be able to control the impulse to end there; to drink, to smoke, to put the finger in the asshole, to leave.
To feel.
Water and fluids.
The whole day. D. watching me while eating my cunt. Chaloupe.
D. watching me in the eyes while I come desperately. Victorian houses. The whole day. D. penetrating me, huging me a unique and passionnant moment. Transcription of the interview.
Culture. Sex.
Cold. thick and green mucus.
Leaving the house refusing the kiss goodnight.
Hurt, disconsolate.
Sleeping dead. 

∞ making love to this place, fuck.

"I want to explain to you, and in the process perhaps to myself, why I no longer live in New York. It is often said that New York is a city for only the very rich and the very poor. It is less often said that New York is also, at least for those of us who came there from somewhere else, a city only for the very young".

Joan Didion



...That's why tonight, adored Joan, I'm not saying goodbye to this city. 
I truly feel myself here. Purely. Extremely. Deep. Harsh. Mornings also.



Lena, Lena, Lena.

Fa unes setmanes era a la Barnes & Noble d'Union Square on Lena Dunham feia la presentació i firma del seu llibre. No vaig poder veure-la en persona. Feia moltes hores (i fins i tot una nit) que una munió de jovenetes, dones, i algun noi, s'havien apoderat de tots els bracelets per poder ser a la sala on tindria lloc l'esdeveniment. De fet, la planta. La 4a planta de la Barnes & Nobles tota per Dunham. 
Si algun comprador volia un llibre d'allà dalt, havia d'esperar que un treballador li anés a cercar, o directament, tornar un altre dia.
Tothom esperant al tercer pis, on també hi havia una grandiosa cua de gent amb uns altres bracelets (els quals no els permetien ser a la presentació, però sí que la Lena els signés la seva còpia del llibre més tard) asseguts a terra, arrepenjats a les prestatgeries, fullejant el llibre de la famosa productora i escriptora i directora i model de conducta. Pengim-penjam, una corrua llarga i tortuosa de persones. Una noia que corria per allà em va dir que uns dies abans per la presentació de la Hillary Clinton, encara hi havia més gent. I jo em vaig preguntar:
-Amb aquestes aglomeracions, per què no feu les presentacions directament a la plaça de la Unió? Que la teniu davant!.
A les escales mecàniques, barrant el pas, un senyor de seguretat deixava passar les persones que eren a la llista. Talment com a qualsevol festa selecta. Algunes senyores pujaven amb una altivesa estúpida (aquella que et trobes a qualsevol lloc del món) i d'altres persones, sobretot la parella de Dunham -Jack Antonoff-  i la seva amiga i il·lustradora del llibre, Joana Avillez (Instagram bufó: joanaavillez), pujaven sense estirabots i relaxats ells. Amb la feina feta. 

En aquella planta, on també hi ha la cafeteria i un parell de pantalles, hi van sintonitzar la presentació que va començar amb el monòleg de la comediant i feminista Amy Schumer. Després, Lena va llegir alguns paràgrafs del seu llibre "Not that kind of girl" i després ella i Amy van respondre unes quantes preguntes, que anaven llegint de paperets dipositats per l'audiència en un cabàs menut. 

Servidora estava una mica descoratjada. No és fàcil tenir l'edat de Dunham, ésser de vegades comparada amb ella, ser una dona refotudament somniadora (segon mal devastador) i mandrosa (primer mal devastador), tenir l'ànim d'escriure sobre el nostre dia a dia i, fer-ho! (de tant en tant), i veure que no, que ni signo llibres, i que de fet, ni en publico. 

God.



Segons com, ser a primera línia de foc -pel que fa al cas, viure a Nova York- és molt fotut. D'altra banda, veure'ls de tant a prop, compartint el mateix paisatge urbà, els fa persones de carn i ossos, se't fa ben clar que fan un riu cada matí igual que tu.
D'aquesta manera tot és més fàcil de païr.

Bé, d'ençà que havia arribat a la presentació havia decidit que com que no aconseguiria que me'l signés no me'l comprava. Saps aquella fórmula de la gelosia: Ah, jo també puc escriure el que ella escriu, no aprendré res llegint-me aquest llibre, doncs no me'l llegiré. Doncs aquesta. L'orgullet.
Ei. Però estic molt contenta per ella i segueixo sent fan de GIRLS. Encara que em sembla que ja és una sèrie desfasada. Ella no és indie, és una celebrity, i això es nota a tots nivells.
La que sí continua sent una indie és la Jemima Kirke. Encara que sortís a mil capítols de Girls ho continuaria sent.

La desolació va fer que acabés travessant Union Square direcció al metro amb tres llibres d'autoajuda. Bé, un era el típic: 1001 frases per tenir confiança en un mateix, l'altre es titulava "Own your future", autoajuda de l'apartat que ells anomenen "career"... La tesi és que en una economia tant insegura ens hem de convertit tots plegats en emprenedors...i finalment, una mica de magia (no pot faltar tractant-se de mi), abraçar la sincronicitat, les coincidències, tralarí-tralarà. D'una senyora molt cristiana anomenada Carol Lynn Pearson.

I doncs aquest escrit és segurament el més constructiu que vaig treure'n d'una presentació que vaig viure a mitges.

"Transforming your life through Synchronicity. La veritat és que és una bella lectura plena de superació, esperança i gratitud. Certament en el transcurs de la lectura he parat més atenció a les meves "sincronicitats"; allò que penses en una persona i aquesta mateixa persona també està pensant en tu... aquest matí, sense anar més lluny, m'he llevat amb whatsapps de la Maria i en Gianmarco, i havia somniat en ells!... I després hi ha les altres sincronicitats, aquelles de rebre el que necessites tota l'estona, i sense demanar-ho, amb un mix d'haver-hi pensat + essent bona persona, amable, receptiva i ajudant les persones que t'envolten. Aquest passat divendres tenia gana i l'Alexander, el company de pis de la Savannah, em donà una hamburguesa, l'endemà jo vaig compartir el pollastre amb arròs amb ell. O avui al tren, quan he indicat la direcció a una senyora -deixant passar el tren que havia d'agafar- i ella m'ha agraït molt i molt les indicacions, seguidament, se m'ha abocat un rajolí del cafè que portava -shit!- i la senyora que tenia al costat -que ha estat testimoni de les indicacions que li he donat a l'altra- m'ha allargat un mocador de paper. 
-You are very nice! -li he dit. 
-You are very nice, too -m'ha dit ella. 
La vida és un cercle i tots som un. Ara mateix, sóc a l'Starbucks del Barclay's Center. Quan el jueu ortodox s'ha acostat a demanar-me si podia agafar la cadira lliure de la taula on sóc, li he dit que endavant, amb un somriure. Aquella cadira no era per ningú més que per ell en aquell moment. En definitiva, com la pel·lícula Amélie també. El secret és PENSAR EN POSITIU DESITJAR ALLÒ QUE ES VOL. OBRAR GENEROSAMENT I TOT T'ARRIBARÀ. Mira, acaba d'arribar una parella, nomès tenen una cadira, jo ara m'aixecaré, i els donaré la qual estic asseguda.

Bona nit."


PS: I de fons ara mateix estan fent Newsroom. Quina sèrie més refotudament ben feta. Visca les sèries de tv americanes. Sou uns masters. 

Sense pare

Un dia vaig tenir un pare. Fou un dia bonic, feia sol i la temperatura era ideal.
Fou fugaç. Un dia en una vida llarga i pròspera és tant sols un dia. Emperò, un dia pot ser el dia més important. Tot i que no deixa de ser un dia. I a mida que n'arriben de nous, de pares i de dies, aquell dia que vaig tenir un pare, se'n va a dormir. Quan encara estava despert, el dia esclatava llum i bons aliments. Ara, aquell pare que vaig tenir un dia ha marxat ben lluny, una separació forçosa, volent i sense voler, un esperit envalentonat. Avui és un dia nou sense pare, i és el dia més important de tots. 
Adéu.
Fou un dia interessant, que va morir. 
Fou un dia interessant, que van exterminar. 

WALT WHITMAN, I Sing the Body Electric


"1
I sing the body electric,
The armies of those I love engirth me and I engirth them,
They will not let me off till I go with them, respond to them,
And discorrupt them, and charge them full with the charge of the soul.

Was it doubted that those who corrupt their own bodies conceal themselves?
And if those who defile the living are as bad as they who defile the dead?
And if the body does not do fully as much as the soul?
And if the body were not the soul, what is the soul?

2
The love of the body of man or woman balks account, the body itself balks account,
That of the male is perfect, and that of the female is perfect.

The expression of the face balks account,
But the expression of a well-made man appears not only in his face,
It is in his limbs and joints also, it is curiously in the joints of his hips and wrists,
It is in his walk, the carriage of his neck, the flex of his waist and knees, dress does not hide him,
The strong sweet quality he has strikes through the cotton and broadcloth,
To see him pass conveys as much as the best poem, perhaps more,
You linger to see his back, and the back of his neck and shoulder-side.

The sprawl and fulness of babes, the bosoms and heads of women, the folds of their dress, their style as we pass in the street, the contour of their shape downwards,
The swimmer naked in the swimming-bath, seen as he swims through the transparent green-shine, or lies with his face up and rolls silently to and fro in the heave of the water,
The bending forward and backward of rowers in row-boats, the horseman in his saddle,
Girls, mothers, house-keepers, in all their performances,
The group of laborers seated at noon-time with their open dinner-kettles, and their wives waiting,
The female soothing a child, the farmer’s daughter in the garden or cow-yard,
The young fellow hoeing corn, the sleigh-driver driving his six horses through the crowd,
The wrestle of wrestlers, two apprentice-boys, quite grown, lusty, good-natured, native-born, out on the vacant lot at sun-down after work,
The coats and caps thrown down, the embrace of love and resistance,
The upper-hold and under-hold, the hair rumpled over and blinding the eyes;
The march of firemen in their own costumes, the play of masculine muscle through clean-setting trowsers and waist-straps,
The slow return from the fire, the pause when the bell strikes suddenly again, and the listening on the alert,
The natural, perfect, varied attitudes, the bent head, the curv’d neck and the counting;
Such-like I love—I loosen myself, pass freely, am at the mother’s breast with the little child,
Swim with the swimmers, wrestle with wrestlers, march in line with the firemen, and pause, listen, count.

3
I knew a man, a common farmer, the father of five sons,
And in them the fathers of sons, and in them the fathers of sons.

This man was of wonderful vigor, calmness, beauty of person,
The shape of his head, the pale yellow and white of his hair and beard, the immeasurable meaning of his black eyes, the richness and breadth of his manners,
These I used to go and visit him to see, he was wise also,
He was six feet tall, he was over eighty years old, his sons were massive, clean, bearded, tan-faced, handsome,
They and his daughters loved him, all who saw him loved him,
They did not love him by allowance, they loved him with personal love,
He drank water only, the blood show’d like scarlet through the clear-brown skin of his face,
He was a frequent gunner and fisher, he sail’d his boat himself, he had a fine one presented to him by a ship-joiner, he had fowling-pieces presented to him by men that loved him,
When he went with his five sons and many grand-sons to hunt or fish, you would pick him out as the most beautiful and vigorous of the gang,
You would wish long and long to be with him, you would wish to sit by him in the boat that you and he might touch each other.

4
I have perceiv’d that to be with those I like is enough,
To stop in company with the rest at evening is enough,
To be surrounded by beautiful, curious, breathing, laughing flesh is enough,
To pass among them or touch any one, or rest my arm ever so lightly round his or her neck for a moment, what is this then?
I do not ask any more delight, I swim in it as in a sea.

There is something in staying close to men and women and looking on them, and in the contact and odor of them, that pleases the soul well,
All things please the soul, but these please the soul well.

5
This is the female form,
A divine nimbus exhales from it from head to foot,
It attracts with fierce undeniable attraction,
I am drawn by its breath as if I were no more than a helpless vapor, all falls aside but myself and it,
Books, art, religion, time, the visible and solid earth, and what was expected of heaven or fear’d of hell, are now consumed,
Mad filaments, ungovernable shoots play out of it, the response likewise ungovernable,
Hair, bosom, hips, bend of legs, negligent falling hands all diffused, mine too diffused,
Ebb stung by the flow and flow stung by the ebb, love-flesh swelling and deliciously aching,
Limitless limpid jets of love hot and enormous, quivering jelly of love, white-blow and delirious juice,
Bridegroom night of love working surely and softly into the prostrate dawn,
Undulating into the willing and yielding day,
Lost in the cleave of the clasping and sweet-flesh’d day.

This the nucleus—after the child is born of woman, man is born of woman,
This the bath of birth, this the merge of small and large, and the outlet again.

Be not ashamed women, your privilege encloses the rest, and is the exit of the rest,
You are the gates of the body, and you are the gates of the soul.

The female contains all qualities and tempers them,
She is in her place and moves with perfect balance,
She is all things duly veil’d, she is both passive and active,
She is to conceive daughters as well as sons, and sons as well as daughters.

As I see my soul reflected in Nature,
As I see through a mist, One with inexpressible completeness, sanity, beauty,
See the bent head and arms folded over the breast, the Female I see.

6
The male is not less the soul nor more, he too is in his place,
He too is all qualities, he is action and power,
The flush of the known universe is in him,
Scorn becomes him well, and appetite and defiance become him well,
The wildest largest passions, bliss that is utmost, sorrow that is utmost become him well, pride is for him,
The full-spread pride of man is calming and excellent to the soul,
Knowledge becomes him, he likes it always, he brings every thing to the test of himself,
Whatever the survey, whatever the sea and the sail he strikes soundings at last only here,
(Where else does he strike soundings except here?)

The man’s body is sacred and the woman’s body is sacred,
No matter who it is, it is sacred—is it the meanest one in the laborers’ gang?
Is it one of the dull-faced immigrants just landed on the wharf?
Each belongs here or anywhere just as much as the well-off, just as much as you,
Each has his or her place in the procession.

(All is a procession,
The universe is a procession with measured and perfect motion.)

Do you know so much yourself that you call the meanest ignorant?
Do you suppose you have a right to a good sight, and he or she has no right to a sight?
Do you think matter has cohered together from its diffuse float, and the soil is on the surface, and water runs and vegetation sprouts,
For you only, and not for him and her?

7
A man’s body at auction,
(For before the war I often go to the slave-mart and watch the sale,)
I help the auctioneer, the sloven does not half know his business.

Gentlemen look on this wonder,
Whatever the bids of the bidders they cannot be high enough for it,
For it the globe lay preparing quintillions of years without one animal or plant,
For it the revolving cycles truly and steadily roll’d.

In this head the all-baffling brain,
In it and below it the makings of heroes.

Examine these limbs, red, black, or white, they are cunning in tendon and nerve,
They shall be stript that you may see them.

Exquisite senses, life-lit eyes, pluck, volition,
Flakes of breast-muscle, pliant backbone and neck, flesh not flabby, good-sized arms and legs,
And wonders within there yet.

Within there runs blood,
The same old blood! the same red-running blood!
There swells and jets a heart, there all passions, desires, reachings, aspirations,
(Do you think they are not there because they are not express’d in parlors and lecture-rooms?)

This is not only one man, this the father of those who shall be fathers in their turns,
In him the start of populous states and rich republics,
Of him countless immortal lives with countless embodiments and enjoyments.

How do you know who shall come from the offspring of his offspring through the centuries?
(Who might you find you have come from yourself, if you could trace back through the centuries?)

8
A woman’s body at auction,
She too is not only herself, she is the teeming mother of mothers,
She is the bearer of them that shall grow and be mates to the mothers.

Have you ever loved the body of a woman?
Have you ever loved the body of a man?
Do you not see that these are exactly the same to all in all nations and times all over the earth?

If any thing is sacred the human body is sacred,
And the glory and sweet of a man is the token of manhood untainted,
And in man or woman a clean, strong, firm-fibred body, is more beautiful than the most beautiful face.

Have you seen the fool that corrupted his own live body? or the fool that corrupted her own live body?
For they do not conceal themselves, and cannot conceal themselves.

9
O my body! I dare not desert the likes of you in other men and women, nor the likes of the parts of you,
I believe the likes of you are to stand or fall with the likes of the soul, (and that they are the soul,)
I believe the likes of you shall stand or fall with my poems, and that they are my poems,
Man’s, woman’s, child’s, youth’s, wife’s, husband’s, mother’s, father’s, young man’s, young woman’s poems,
Head, neck, hair, ears, drop and tympan of the ears,
Eyes, eye-fringes, iris of the eye, eyebrows, and the waking or sleeping of the lids,
Mouth, tongue, lips, teeth, roof of the mouth, jaws, and the jaw-hinges,
Nose, nostrils of the nose, and the partition,
Cheeks, temples, forehead, chin, throat, back of the neck, neck-slue,
Strong shoulders, manly beard, scapula, hind-shoulders, and the ample side-round of the chest,
Upper-arm, armpit, elbow-socket, lower-arm, arm-sinews, arm-bones,
Wrist and wrist-joints, hand, palm, knuckles, thumb, forefinger, finger-joints, finger-nails,
Broad breast-front, curling hair of the breast, breast-bone, breast-side,
Ribs, belly, backbone, joints of the backbone,
Hips, hip-sockets, hip-strength, inward and outward round, man-balls, man-root,
Strong set of thighs, well carrying the trunk above,
Leg fibres, knee, knee-pan, upper-leg, under-leg,
Ankles, instep, foot-ball, toes, toe-joints, the heel;
All attitudes, all the shapeliness, all the belongings of my or your body or of any one’s body, male or female,
The lung-sponges, the stomach-sac, the bowels sweet and clean,
The brain in its folds inside the skull-frame,
Sympathies, heart-valves, palate-valves, sexuality, maternity,
Womanhood, and all that is a woman, and the man that comes from woman,
The womb, the teats, nipples, breast-milk, tears, laughter, weeping, love-looks, love-perturbations and risings,
The voice, articulation, language, whispering, shouting aloud,
Food, drink, pulse, digestion, sweat, sleep, walking, swimming,
Poise on the hips, leaping, reclining, embracing, arm-curving and tightening,
The continual changes of the flex of the mouth, and around the eyes,
The skin, the sunburnt shade, freckles, hair,
The curious sympathy one feels when feeling with the hand the naked meat of the body,
The circling rivers the breath, and breathing it in and out,
The beauty of the waist, and thence of the hips, and thence downward toward the knees,
The thin red jellies within you or within me, the bones and the marrow in the bones,
The exquisite realization of health;
O I say these are not the parts and poems of the body only, but of the soul,
O I say now these are the soul!"

2 lips, tulipes

It's been a while since I posted something in my lovely virtual garden...

I'm not writing that much this days. Well, I update everyday (or almost) my diary, Cartas a un dominicano is the title of this 2014 diary, but a part from that and some cultural articles here and there, I just run from one place to another through the streets of this cranky and hectic city. Not romantic, but poetic.

I'm still learning how to paint my writing. How to write my painting in order to get that unique mix of bravery and wittiness who will be recognizable from miles away.

This is LAURA!

The news today is that I officially joined a nice group of girls who reunite to read topless or directly naked. It was a sexy experience from head to toes. A friend of mine told me about it last year and this year I'm one of them. How amazing is life.

Well. I will transcribe a piece of my Cartas a un dominicano. Because I don't have anything more to say. because NYC absorbs myself entirely. because I write in English as a 7 years old kid does.


"Llevan unos trenchs bonitos. Creo que son de lana. Color negro o azul marino. Tienen los ojos claros y la piel de mujer joven-madura. Que bonitas son. Van con tres niños. Una niña con una corona de princesita en la cabeza y dos chicuelos.
He entrado en el tren. No había sitio para sentarme. Solo uno de estos puestos para dos de Priority Seating con un hombre durmiendo que lo ocupaba casi todo. Parece mendigo, porque sus jeans estan más gastados que los tejanos de un tío que trabaja en una mina. Con algo como arena marrón stick on it. Lleva una maletita roja con ruedas. Y su jaqueta con la capucha y un gorro. Y duerme. Al final he decidido tocarle la pierna, lo he tenido que despertar, lo siento, pero yo quería sentarme y escribir (te).
Delante tengo una pareja de hindús. Él le coge la mano a ella, que lleva las uñas pintadas de azul. Un azul que la ilumina... ya que va vestida con negros y grises. Y lleva una cadena bonita y unos pendientes menudos, elegantes.
Se quieren. Bajan en Broadway Lafayette Street. Ah..en la otra mano he podido ver que tiene el anillo de diamantes que esta mujer merece.
Ya han bajado. Se ha subido un chico latino de no sé donde. Lleva una jaqueta tipo bomber de Adidas de color negro. Tejanos y zapatos que están bien. Una gorra y un teléfono con una carcasa aparatosa. Lleva los auriculares y mira algo. No sé el qué porque no veo su pantalla."

"Hay demasiada gente cobarde."

"Se puso su albornoz negro de textura toalla suave y con sus iniciales bordadas en blanco en el pecho y sentado en el sofá y yo estirada a su lado, sin putas ganas de marcharme, me explicaba donde se encontraba la estación de metro." 

"Pero again, yo me tengo que responsabilizar de mi existencia, única y exclusivamente, y dejar las otras que se arreglen solas." 

"Que cosas más estúpidas estoy escribiendo. Es que no me gusta el instrumento que toca aquel chino de la otra platform." 

"Las olas seguían...creo que la lluvia un poco también...pero no...no no, eran solo olas medías, yo estaba mareada y tenía agua por todos lados y las olas se nos comían, y nos besamos un momento. Bonito."